
José M. Roque y su esposa Minerva, son un vivo testimonio de lo que significa entrar al mundo de los sueños guiados por el Espíritu Santo.
Desde que que llegaron a la ciudad de Philadelphia, todo lo que han emprendido y logrado, ha sido posible gracias a que se decidieron a creerle a Dios cuando les dijo: "Sueñen".
Dios revelo al Pastor José Miguel Roque que construyeran una generación para El: una descendencia física y espiritual para impactar a la ciudad de Philadelphia y sus alrededores. Ellos entendieron la visión de Dios al crear la familia y saben que un matrimonio estable es tan poderoso como una ciudad amurallada, dentro de la cual todos están seguros. Cada líder debe saber que su primera conquista es su familia.
La otra parte del equilibrio está definida, por la relación que se mantiene con los hijos y el tiempo compartido con ellos, ya que son la extensión de nuestro carácter. Los hijos también deben saber que cuentan con sus padres para su protección y formación. Los Pastores José y Minerva Roque han levantado una familia Sacerdotal ejemplar, cada uno de sus dos hijos, se ha consagrado a Dios y a Su servicio.
El Pastor José M. Roque se ha dedicado a capacitar líderes y este año 2006 superaran los 400 miembros. Utilizando diferentes recursos de evangelización, y crecerán en los siguientes años a un ritmo sin precedentes en el ámbito cristiano.
Aunque en años anteriores los pastores José y Minerva Roque, ya tenían conocimiento de como evangelistas y maestros en distintos lugares del mundo alcanzaban mayores dimensiones de crecimiento espiritual y congregacional, pudiendo alcanzar el sueño de transmitir la visión a la congregación a estar dispuestos a entrar en una verdadera dimensión de crecimiento espiritual y multiplicación numérica para la iglesia, y así romper los moldes del tradicionalismo.
Todos los logros de la Primera Iglesia Cristiana Misionera a lo largo de su existencia, han sido posibles gracias a la consagración de los Pastores José y Minerva Roque y al llamado hecho por Dios para usarlos en Philadelphia y el mundo como líderes comprometidos con la visión y con la promesa dada por el Señor a Sus siervos.